Mauricio Rangel

“La historia de la música se desarrolla entre el matrimonio indisoluble del músico y el constructor de instrumentos es decir el luthier. Uno interpreta con su inspiración los intervalos musicales, el otro con sus manos elabora el artefacto perfecto para ello.

Pero Pablo Hernán va más allá de esto, porque además de ser un Luthier consagrado a su labor y convencido de la necesidad de fabricar excelentes instrumentos para enriquecer la producción musical de nuestro país, ha establecido múltiples lazos de amistad indisoluble con los intérpretes de sus instrumentos. Mi compadre Pablo Hernán Rueda acompaña al músico, hace parte de sus éxitos y hasta a veces de sus fracasos, él es un testigo del músico y la música colombiana, es un amigo de todos y por eso su creación es valorada por cada uno de nosotros no como un instrumento más, sino como una prolongación de nuestros dedos, de nuestros sueños.”

 

Músico, director de la Agrupación Improntus